Qué es
Revisión sobre el efecto de las dietas vegetarianas y veganas en la densidad mineral ósea (DMO) y sus determinantes nutricionales. Aporta el mecanismo y los matices que explican por qué aparece la señal de fracturas, y por qué es corregible. Complementa a Tong et al. (2020) y Ballarin et al. (2025) en calcio-huesos.
Hallazgos relevantes
- Las dietas vegetarianas y especialmente veganas suelen aportar menos grasa saturada, proteína, calcio, vitaminas D y B12 y omega-3 de cadena larga; una de las patologías más asociadas a la dieta predominantemente vegetal es la osteopenia/osteoporosis.
- Un análisis de 13 estudios muestra que vegetarianos y veganos tienen mayor riesgo de reducción de la DMO, y con ello mayor incidencia de fracturas.
- Pero el balance es matizado: las dietas vegetales son a la vez más ricas en otros micronutrientes buenos para el hueso (vitaminas C y K, carotenoides, potasio, magnesio, manganeso, cobre, silicio).
- Punto clave y esperanzador: a medida que mejora la calidad de las dietas veganas (menos deficiencias, más alimentos fortificados), estudios recientes muestran que la DMO —y el riesgo de fractura, al menos en vegetarianos— se iguala al de los omnívoros.
Cómo se usa
Sostiene el argumento central de calcio-huesos: el problema óseo no es “no comer lácteos”, sino un patrón de ingesta insuficiente de calcio, proteína, vitamina D y B12 que la dieta vegana mal planificada tiende a tener — y que, corregido, cierra la brecha. Es la diferencia entre una variable intermedia (DMO) modulable y un destino inevitable.
Limitaciones
- Es una revisión narrativa, no un meta-análisis con estimador combinado propio; sintetiza estudios de diseño heterogéneo.
- La afirmación de que la DMO “se iguala” con dietas mejor planificadas está mejor sostenida en vegetarianos que en veganos, donde la evidencia a largo plazo es más escasa.
- La DMO es un predictor de fractura, no la fractura misma; conviene leerla junto a las cohortes de desenlace (Tong, Ballarin).