Qué es
Estudio realizado sobre 1.455 participantes del Toronto Nutrigenomics and Health study que hace justamente lo que Cusack et al. (2013) echaba en falta: poner a prueba la hipótesis de la dieta del grupo sanguíneo con el diseño correcto.
La comprobación tiene dos pasos. Primero mide si la adherencia a cada una de las dietas propuestas se asocia a mejores marcadores cardiometabólicos. Y después —esta es la parte decisiva— comprueba si esa asociación depende del genotipo ABO real de cada persona.
Hallazgos relevantes
- Algunas de las dietas propuestas sí se asociaron a marcadores cardiometabólicos favorables. El dato conviene darlo entero, porque explica por qué mucha gente cree que el sistema funciona.
- Pero esas asociaciones resultaron ser independientes del genotipo ABO del individuo: aparecían igual en quienes “correspondían” a esa dieta y en quienes no.
- Conclusión de los autores: los resultados no respaldan la hipótesis de la dieta del grupo sanguíneo.
Cómo se usa
- Es la pieza que cierra dieta-grupo-sanguineo, y lo hace de la forma más limpia posible: no niega que quien sigue esas dietas mejore, explica por qué mejora. Las dietas propuestas incluyen más vegetales y menos ultraprocesados; el beneficio viene de ahí, no del grupo sanguíneo.
- Es también un ejemplo útil del razonamiento que este vault aplica en otros temas: una intervención puede funcionar por un mecanismo distinto del que anuncia, y comprobar cuál es el mecanismo es lo que separa una explicación de una coincidencia.
- Sirve para responder a la variante “a mí me funcionó” sin poner en duda la experiencia de nadie.
Limitaciones
- Es un estudio observacional y transversal: mide asociación en un momento dado, no causalidad.
- La adherencia dietética se evaluó mediante cuestionario de frecuencia de consumo, con el error de medida habitual de los datos autoinformados.
- Muestra de adultos jóvenes de una cohorte universitaria canadiense multiétnica; la generalización a otras poblaciones y edades es limitada.
- Mide marcadores cardiometabólicos (variables intermedias), no desenlaces clínicos a largo plazo.